Besos, de esos de película, de los que te das debajo del agua. De los que das y te conviertes en agua.
Por que eres mi granaino perfecto, mi otra mitad del universo.
La risa de mis tardes y el anhelo de mis noches. Mis inquietudes y mis dudas, mis ganas.
Que cada vez que me dicen no puedo, tengo más ganas de hacerlo, y cada vez que digo, me rindo, tu me das una razón más, para seguir adelante, aunque me quede en el intento.
Por que quiero, y tengo la fe, de que algún día, tus sueños despierto, contándome que, ojalá pudiéramos estar en un chalet, con la barbacoa al lado, y los choricitos a la brasa. Tu y yo, cogidos de la mano. De risas, charlando.
Con la piscina al frente y los amigos a un lado.
Pero, una parte de mi, sabe que pasará el tiempo. Y nada más, que quien sabe, quizá lleguemos a amigos, dando gracias al cielo. Y nada más.
Pero, mejor un amigo que un enemigo, y mejor poco, que nada.
Por que, contigo todo basta. Y a mi me basta con eso.
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