lunes, 16 de marzo de 2015

Lejanía de un ojalá.

Muchas veces pienso;

Ojalá pudiera huir. Ojalá nada de esto fuera verdad, ojalá pudiera decir que soy feliz.
  Un mundo sin guerras, sin preocupaciones, que no fuera guiado por el dinero, la codicia y la avaricia.
Un mundo sin enfermedades ni ningún tipo de maldades.

Ojalá no fuera la amiga, la gordita, la borde ni la poco comprensiva.
Ojalá no me tocara perder, no me tocara perderte, por que teniendote a ti, lo tendría todo.

Ojalá pudiera hacer todo lo que quisiera sin pensar que dirían los demás. Y ojalá pudiera vivir sin pensar en los demás.
  Ojalá pudiera retroceder, borrar los errores que cometí o enmendarlos. Empezar de cero.
  Conocer personas que hoy no conozco y desconocer personas que se que en un futuro me harán daño.

Cuidar más las cosas y llorar menos. Reir más, enfadarse menos. Ser más cariñosa, dar más abrazos. Y si me apetece, decirte que te quiero.

Ojalá no nos tocara perder cosas, personas y trenes. Por que si, dicen que en la vida pueden pasar muchos trenes, pero en el que yo quería montarme era en ese.

Ojalá no tuvieramos que despedirnos, o hacerlo sin habernos despedido.
Ojalá pudieras estar conmigo, aquí, ahora mismo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

11 de Marzo

Hoy mi bandera es negra por todas aquellas personas que deberían estar aquí, y por culpa de una serie de gente, mas bien por una serie de hijos de puta, no pudieron estar.

Por que ojalá no existieran las banderas ni las fronteras.
Por un mundo con ideales distintos pero iguales. Un mundo que no fuera movido por la codicia ni el dinero. Y llamadme ilusa y tonta, pero sueño con que, en el día de mañana, aunque yo no esté para vivirlo; todos seamos uno.
 Sin rivalidades ni torpezas. Sin peleas ni territorios.

Pero como bien dicen, la justicia es ciega, y si no lo fuera, no sería de este mundo.