viernes, 7 de agosto de 2015

Mis sentimientos a 642'7 km de distancia.

Por fin te tenia a mi lado. Estabamos juntos, abrazandonos. Y me desperté.

Ayer noche, creo que fue una de las peores noches con diferencia.
De esas en las que no puedes parar de darle vueltas a alguna cosa en concreto. Entras en un bucle, del que no tienes ni idea de como salir. Para ser sinceros, creo que hacía bastante tiempo, que no me pasaba algo como esto. Y a estas alturas, ya no tengo claro si es bueno o malo.

Básicamente, creo que se me juntaron el hambre con las ganas de comer.

La verdad es que, y creo que es algo que se ve a tres leguas de distancia, no siempre, pero si hace poco tiempo... Empecé a ser una persona a la que le costaba mucho abrirse. No se si, por todas aquellas veces que me hicieron daño, o por bien el hecho de que, el viejo hace al necio.
   Pero de un modo u otro, siempre supe entender cuales eran mis sentimientos. Hasta ahora.

Por que nunca pensé que se pudiera llegar a querer tanto a una persona que no has conocido realmente. Y con realmente me refiero a, en persona.
  Yo soy de esas que no creen ni en flechazos ni en sapos. Que solo se creen las cosas si las ven, y si no es todo mentira. Pero contigo todo es distinto.
       Con solo una frase eres capaz de poner todo mi mundo bɐʇɐs ɐɹɹıqɐ patas arriba. Y mentiría si dijera que, más de una vez, en un arrebato de ira, no se me ha pasado por la cabeza decir, me fugo, que le den a todo, yo me voy contigo.
    Pero otras veces sin embargo... Parece que es solo una ilusión. Que nunca voy a poder verte, ni tocarte, ni abrazarte. En el peor de los casos, besarte.
Que, si por mi fuera, muchas veces te lo daría todo. Pero me da la sensación de que, o no puedo o no me dejas. Que te voy a perder si lo hago. Al igual que, también se me pasa por la cabeza que, tú me importas más a mi, de lo que yo te puedo llegar a importar a ti.


A estas alturas, ya no se, ni que pensar, ni que sentir. O a lo mejor, lo único que debería hacer es, dejar de pensar y no sentir. Aunque, parece más sencillo de lo que es.
Solo me queda esperar. Aunque;

Ojalá estuvieras aquí para darme una colleja, decirme que soy idiota, que no me raye, o que soy una pesada. Que todo va a salir bien.